
Arrestan al ex príncipe Andrés en Reino Unido por presunta mala conducta en función pública

El ex príncipe Andrés, Andrew Mountbatten-Windsor, fue arrestado en Reino Unido bajo sospecha de “misconduct in public office” en una investigación relacionada con su vínculo con Jeffrey Epstein y su gestión como enviado comercial británico.
Londres, Reino Unido. — En un hecho sin precedentes en la historia reciente de la monarquía británica, Andrew Mountbatten Windsor. anteriormente conocido como el príncipe Andrés y hermano menor de Carlos III, fue arrestado este 19 de febrero por autoridades del Reino Unido bajo sospecha de haber incurrido en el delito de mala conducta en el ejercicio de funciones públicas.
La detención fue ejecutada por la Thames Valley Police en su residencia ubicada en Wood Farm, dentro de la finca de Sandringham Estate. en el condado de Norfolk. De acuerdo con reportes oficiales, el exmiembro de la familia real permanece bajo custodia mientras se desarrollan diligencias de investigación y registros adicionales en propiedades vinculadas a su entorno.
Las autoridades indicaron que el arresto forma parte de una pesquisa relacionada con su desempeño como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011, período durante el cual habría mantenido comunicaciones con el financista estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales en Estados Unidos.
Según la información divulgada por medios internacionales, la investigación examina si Mountbatten-Windsor pudo haber compartido información oficial o documentación sensible con Epstein, lo que podría constituir una violación grave de sus deberes institucionales. No obstante, hasta el momento no se han presentado cargos formales, y el proceso se encuentra en fase preliminar.
El delito de “misconduct in public office”, contemplado en el derecho penal británico, se aplica a funcionarios que, de manera deliberada y sin justificación razonable, abusan de la autoridad o incumplen gravemente las responsabilidades inherentes a su cargo. Se trata de una figura jurídica poco utilizada, pero considerada de alta gravedad dentro del sistema legal del Reino Unido.
En una breve declaración institucional, el rey Carlos III expresó su preocupación ante la situación y reiteró que “la ley debe seguir su curso”, reafirmando el compromiso de la Corona con el respeto al Estado de derecho. El Palacio de Buckingham no ofreció mayores comentarios, limitándose a señalar que se trata de un asunto en manos de las autoridades judiciales.
El arresto marca un episodio histórico para la monarquía británica, ya que es extremadamente inusual que un miembro de alto rango de la familia real sea sometido a detención formal en el contexto de una investigación penal. Analistas políticos consideran que el caso podría tener implicaciones significativas tanto en la percepción pública de la institución monárquica como en el debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas de figuras con responsabilidades oficiales.
Mientras continúan las investigaciones, el ex príncipe Andrés permanece bajo custodia policial y a la espera de que se determine si se formalizarán cargos en su contra o si será puesto en libertad bajo fianza conforme a los procedimientos legales establecidos.



