11 de septiembre de 2001: La huella imborrable en la salud mental y el dolor tras el peor atentado de la historia

El 11 de septiembre de 2001 transformó el curso de la historia contemporánea de manera irreversible. Sin embargo, más allá de los cambios geopolíticos y los protocolos de seguridad global, la verdadera magnitud de la tragedia reside en el profundo impacto humano: una cicatriz imborrable en la salud mental de sobrevivientes, rescatistas y millones de espectadores en todo el mundo.









