Libertad de expresión sí; impunidad no.

Mi Humilde Opinión
Por: Jorge Luis Casado
La libertad de expresión es uno de los pilares de toda democracia y debe ser protegida. Sin ella, no existiría el derecho a denunciar, a opinar o a fiscalizar el poder.
Sin embargo, también debemos reconocer una realidad que vivimos a diario: muchas personas utilizan las redes sociales, plataformas digitales y algunos espacios de comunicación para difamar, calumniar, manipular informaciones y destruir la honra de ciudadanos que nada tienen que ver con la política o con la vida pública.
El problema no es la libertad de expresión. El problema es la falta de consecuencias para quienes, amparados en un micrófono o en un perfil de redes sociales, hacen acusaciones falsas, editan contenidos para distorsionar la verdad o emprenden campañas de descrédito contra personas de bien.
Nadie debe ser castigado por expresar una opinión. Pero quien miente deliberadamente, daña la reputación de otro o utiliza la comunicación como instrumento de extorsión o difamación, debe responder ante la ley.
Defender la libertad de expresión no significa defender la impunidad. Una sociedad democrática debe garantizar el derecho a hablar, pero también el derecho de cada ciudadano a proteger su honra, su dignidad y su buen nombre.
la verdadera discusión no debe ser si existe o no una «ley mordaza», sino cómo lograr que la libertad de expresión conviva con la responsabilidad. Porque la libertad termina donde comienza el daño injusto a los derechos de los demás.
Jorge Luis Casado
Baketa


